FÚTBOL BASE CON MAYÚSCULAS

Fútbol base: la formación y preparación del entrenador

En el fútbol base actual, muchos son los que quieren entrenar, pero pocos son los que se quieren preparar y formar. En el fútbol base debemos apostar por una formación reglada de calidad y, lo más importante, actualizada.

Ofrezcamos contenidos más allá de los recogidas en el Real Decreto 320/2000, de 3 de Marzo. Entreguemos herramientas a los docentes para ser capaces de gestionar y liderar con integridad, honradez, empatía y respeto hacia su grupo, poniendo de manifiesto que la prioridad es ofrecer una formación integral a sus jugadores, guiándoles en el proceso. Todo ello, con formación permanente de calidad y apoyada en estudios científicos que evidencien que hacer, por qué y para qué.  A modo de reflexión y de búsqueda de respuestas, te dejo un par de preguntas:

¿Cuál es el fin último de la educación?

¿Has oído hablar sobre las seis verdades universales básicas?

La Responsabilidad del entrenador

En este sentido, somos los dirigentes deportivos de los diferentes clubes de fútbol base, los que tenemos una gran responsabilidad en la elección de los futuros candidatos. Una responsabilidad que bien se merecería entrar en más detalle en artículos posteriores, pero que desgranaremos en cierta medida en esta ocasión.

Debemos tener muy presente la enorme trascendencia que supone elegir bien. Elegir al entrenador más adecuado para representar a la institución, pero sobre todo para los jugadores y la etapa en la que se encuentran. Y sí, en España, afortunadamente, hay muy buenos entrenadores (de club) que quieren desarrollarse como personas y como profesionales, estando al servicio de la organización a la que representan. Debemos brindarles la oportunidad de crecer y desarrollarse en paralelo con este deporte. Más que el deporte en sí, su profesión como docentes, profesores, formadores, educadores y entrenadores. Entrenadores con aptitud, pero sin lugar a dudas, con actitud.

Ya se que te has fijado en que he puesto «entrenadores» al final del párrafo. En las primeras etapas de enseñanza-aprendizaje, en el primer contacto del individuo con el deporte, somos ante todo, educadores. Nuestra prioridad debería ser que nuestros pequeños deportistas, se sientan: acogidos, protegidos, aceptados, capacitados, motivados…frente a lo que para ellos es un total desconocido; el fútbol y el ambiente que lo rodea. En definitiva, ser una fuente de inspiración y confianza, guiando al jugador hacia la consecución de metas, objetivos y expectativas para con el fútbol.

Valores

Los valores del deporte en general, y del fútbol en particular, son elementos de mucho potencial si sabemos introducirlos en nuestras sesiones de entrenamiento; gracias a su componente colaborativo, asociativo, social y afectivo. 

Dichos aspectos, deben estar incluidos en la planificación de nuestras tareas, introduciendo juegos y/o ejercicios, dónde pongamos premisas que sirvan para que poco a poco el deportista, en las primeras etapas de enseñanza-aprendizaje, empiece a entender que necesita a sus compañeros para alcanzar objetivos colectivos. No debemos olvidar el carácter de cooperación-oposición que tiene el fútbol, y por tanto, de la necesidad de ayudarse del compañero para combatir y contrarrestar a los equipos contrarios y alcanzar el fin último (marcar gol). 

En cuanto a los valores de los entrenadores, éstos deben estar en fase con los de la institución, ya que serán en última instancia, quiénes de una u otra manera proyecten y den valor añadido al club. En este sentido, es obligación del Club, trasladar a sus trabajadores la visión y la misión de la organización.

Os animo a reflexionar sobre que valores son los que merecerían ocupar las primeras posiciones en el fútbol base. Yo he realizado mi propia lista que me gustaría compartir con vosotros: empatía, respeto y diversidad.

En el siguiente vídeo, la UPAD Psicología y Coaching S.L. hace una gran labor en los clubes de fútbol para fomentar los valores del fútbol.

 

Conclusión

El fútbol base está obligado a ofrecer un escenario más saludable, dinámico y lúdico, dado que el factor competitivo es algo inherente del propio deporte que practicamos. Debemos ofrecer junto con el aprendizaje del fútbol en cuestión, una formación integral para el desarrollo futuro del individuo, en un ambiente positivo y de experiencias gratificantes para su adherencia al deporte. Para ello, necesitamos entrenadores con aptitudes, pero sobretodo con inquietudes para seguir formándose y descubriéndose como profesionales. Sin olvidar la capacidad de transmitir con actitud, los conocimientos declarativos y procedimentales propios del fútbol.

Valores y propuestas en el fútbol base

La pelota trata de simular los diferentes camino (valores) que ofrece el fútbolLos valores en el fútbol, en las primeras etapas de enseñanza-aprendizaje, son la base de la educación deportiva y a su vez, elementos transversales susceptibles de ser utilizados en la vida diaria y que servirán de soporte, por tanto, para la vida adulta.  En este sentido, son éstos los que deben servir de guía para afrontar la vida con optimismo, confianza y seguridad.

La inteligencia emocional

En estas edades, el aspecto emocional adquiere mayor protagonismo que el racional. Es por ello, que se hace fundamental por parte del docente y/o entrenador de fútbol, ofrecer todos los recursos y herramientas que estén a su alcance para ponerlos al servicio de sus deportistas. Exacto, hablamos de la inteligencia emocional.

Todos hemos escuchado hablar en reiteradas ocasiones sobre esta cuestión pero, ¿realmente entrenamos dicho aspecto? ¿somos capaces de observar e identificar la falta de autocontrol, frustración, tristeza, nerviosismo, preocupación en nuestros jugadores/as? ¿realizamos tareas en grupo para que ellos aprendan a identificar y sentir lo que provoca en su organismo? Véase también la importancia de las aptitudes cognitivas en el deporte (pinchar aquí).

El fin de la educación deportiva

Dicho lo cuál, ¿cual es el fin de la educación en el ámbito deportivo? El deporte debe ser utilizado como un medio seguro, sano y socializador, dónde los deportistas aprendan a convivir en grupo, respetar normas, llevar una disciplina en materia de: horarios, asistencia a los entrenamientos, comportamiento, reglas de juegos, así como comunicarse de forma eficaz y asertiva con sus iguales y comprender que el interés colectivo está por encima del individual. Algo tan naturalmente presente en las primeras edades formativas…

En mis años de experiencia como entrenador, y desde mi humilde opinión, los valores y la educación deportiva junto con el desarrollo de las cualidades volitivas, deben estar por encima de cualquier otra prioridad.

De no ser así, cuándo muchos de los jugadores/as lleguen a la edad de 10-11 años, siendo en esta edad, en muchas ocasiones, la primera toma de contacto en deportes colectivos, su interacción para adquirir un rol dentro del equipo, se verá amenazado.

Me explico: los problemas a los que nos enfrentamos como entrenadores son más significativos de darse este inconveniente, ya que dichos jugadores/as nunca se han visto apremiados a integrar en un mismo concepto fútbol y todos aquellos elementos o factores que lo hacen necesario para, por un lado, adquirir conocimiento y aprender  fútbol, y por otro, la importancia de un ambiente y entorno propicio para el desarrollo físico, psíquico y social del individuo, que lo acerque a una realidad más cercana del significado del deporte.

Valores en el deporte

Los valores más importantes que debemos inculcar, son aquellos que no sólo deben formar parte del deporte en particular, sino de la vida en general. Quizás, la tarea más ardua para con los jugadores, está precisamente, en hacerles entender que no se trata simplemente de practicar y aprender un deporte, sino de todos aquellos compañeros que hacen posible la practica del mismo.

Por tanto, el ambiente en el que se desarrolle la practica deportiva, es de vital importancia para una convivencia y comunicación afectiva y efectiva.

Esto nos lleva a reflexionar sobre las siguientes cuestiones: ¿Qué es para mi el deporte? ¿Por qué fútbol? ¿Qué es la amistad? Todas estas preguntas, y muchas otras deben ser susceptibles de reflexión; los entrenadores/as deben dar cuenta de ellas hacia sus deportistas cada cierto tiempo.

Es evidente, que la idea inicial que estos tienen del fútbol y/ o deporte colectivo dista en muchas ocasiones, de lo que realmente es. Es por ello, de vital importancia, una observación inicial del grupo, así como una pequeña valoración (test), para determinar en que medida el grupo entiende que es el deporte en general y que puede aportarles el fútbol en particular.

Las conductas y los comportamientos de nuestros jugadores, deben ser acordes a los valores que queremos se manifiesten en ellos, empleando los entrenamientos como un medio para alcanzar la adquisición y consolidación de estos.

En este artículo (pinchar aquí) pone de manifiesto la importancia de los entrenadores de fútbol para la vida del individuo. Les invito a que le echen un vistazo.

La propuesta metodológica

Los ejercicios deben llevar implícitos objetivos: tácticos, técnicos, físicos y psicológicos. Nuestros jugadores/as deben aprender a afrontar y gestionar situaciones de estrés, ansiedad, frustración, alegría, euforia, optimismo, etcétera, buscando el punto de equilibrio que le permita un rendimiento óptimo para la practica deportiva.

Este apartado es el que genera mayor productividad deportiva, al referirnos a una buena relación entre tiempo total vs tiempo real de entrenamiento. O lo que es lo mismo, marcar un disciplina deportiva, mostrando, enseñando y repitiendo en el tiempo, aquellas conductas que queremos que aparezcan y que otras deseamos erradicar.

Contribuir por tanto, a un aprovechamiento sustancial del entrenamiento y a un aprendizaje con signo y significado, al estar el deportista centrado en los objetivos (atender a la relación reto vs motivación) propuestos en las diferentes tareas, así como su utilidad en el juego (lógica interna del ejercicio vs fútbol).

Por último, debemos hacer hincapié en la responsabilidad que entraña fundamentar una educación y formación deportiva en valores y no en emociones.

La principal diferencia es que la primera es para toda la vida, es lo que definirá la personalidad de nuestros deportistas cuando alcancen la edad adulta, y les servirá para guiarse en la vida. La segunda, tratará  en momentos puntuales de dirigir sus acciones, con el peligro que esto conlleva.

No olvidemos, que los deportistas deben aprender a conocer que sus acciones conllevan consecuencias. O lo que es lo mismo, a través del error se alcance el aprendizaje. O dicho de otra manera, la madurez personal y deportiva.

Las formas y su influencia: metodología de interacción progresiva al fútbol

Las formas y su influencia en la planificación de nuestras sesiones de entrenamiento

En esta ocasión, quiero compartir con todos vosotros, una de las piezas fundamentales en el desempeño de las sesiones de entrenamiento. Al hablar del modelo de enseñanza que propongo en mi Curso y del cuál vamos a hablar en el siguiente artículo, tratábamos el componente cognitivo, como el elemento más importante a la hora de trabajar la táctica.

Para recordar en que consiste esto exactamente, nos centrábamos en la estructura y la lógica interna del fútbol. La misión del entrenador, principalmente, consistía en que sus jugadores fueran capaces de responder a las preguntas: ¿Qué? ¿Para qué? ¿Cómo? ¿Cuándo?

Por otro lado, mencionamos dos tipos de conocimiento que ayudan a dar respuesta a las preguntas mencionadas anteriormente y que por supuesto ayudaran a aumentar el conocimiento del futbolista. Hablamos de conocimiento declarativo y procedimental.

Otro aspecto importante tiene que ver con una enseñanza basada en el la visión reflexiva del jugador, dónde lo más importante son las diferentes situaciones técnico-tácticas, dónde el jugador tenga tomar decisiones que le ayuden a mejorar a través de las diferentes experiencias vividas, para a partir de aquí, poder ajustar su respuesta reflexionando sobre lo ocurrido.

Estos son los elementos clave sobre los que apoyar nuestro diseño y planificación de los ejercicios propuestos en nuestras sesiones de entrenamiento.

La táctica interdisciplinar cognitiva, junto con la interacción progresiva aplicada a la  velocidad, son las señas de identidad de nuestra metodología de entrenamiento.

Ejercicios que podemos aplicar para mejorar el componente cognitivo (contextualizar)

A partir de lo expuesto anteriormente, para diseño de nuestros ejercicios, les propongo un trabajo táctico muy interesante. Me gustaría que ustedes mismos, fueran participes en este artículo, comentando que objetivos tácticos (ofensivos y defensivos), creen que se pretenden trabajar con estas tareas.

Pues lo dicho, vamos con el primer ejercicio…

El Pentágono de la decisión exacta:

Descripción:

El ejercicio se inicia con una situación de 2×1 en la zona interior del pentágono y con una situación de 1×1 en cada triángulo de color verde (cuándo corresponda).

La forma de conseguir sumar punto, es contactando con alguno de los jugadores de color amarillo situados en el triángulo verde. Para ello, ambos jugadores de color amarillo del pentágono, deberán realizar dos pases como mínimo, antes de buscar a alguno de sus compañeros ubicados en los triángulos verdes.

Los jugadores del equipo rojo, deberán evitar que contacten con su par, desplazándose lateralmente sobre el lado del pentágono. Si consiguen realizar la interceptación correspondiente, realizará una posesión de balón dentro del pentágono.

La situación después de la interceptación, pasaría a ser dentro del pentágono de 2×2 (jugador que robaba + jugador que realiza la interceptación), contra los dos jugadores del equipo amarillo que atacaban antes de perder el balón. El equipo rojo que ahora tiene el balón, sumará punto si consigue mantener la posesión durante 10″.

Variante:

  1. Los jugadores del equipo amarillo, cuando lo crean oportuno, pueden entrar al pentágono (no más de uno por acción). De la misma manera, su par del equipo rojo defensor, puede entrar con él. De esta manera, se disputa un 3×2 en la zona del pentágono. Hay que elegir bien el momento, ya que para poder sumar punto buscando a sus compañeros situados en los otros tres triángulos, deben obligatoriamente contactar con el jugador que entra al pentágono. Si el equipo rojo, en esa situación de 3×2, consigue recuperar el balón, podrá mantener la posesión con sus tres compañeros de fuera sin que los jugadores amarillos de los triángulos puedan quitarles el balón. Sólo pueden robar el balón, los jugadores amarillos de dentro. Esta última situación se convierte en un 5×3 a favor de los rojos.

Me gustaría que comentaran que objetivos tácticos y técnicos principales y secundarios, ofensivos y defensivos, identifican en el ejercicio. De esta manera se abre un debate sobre el ejercicio.

También estaría bien, si alguno propusiera alguna modificación del ejercicio y que incluya en esa modificación, una justificación de la misma.

¡¡Espero que les haya gustado!!  😆 😆 😆

Puedes leer más sobre la utilización de las formas en mi otro artículo (pulse aquí)