Valores y fútbol en las etapas de enseñanza-aprendizaje

Los valores en el fútbol, en las primeras etapas de enseñanza-aprendizaje, son la base de la educación deportiva y a su vez, elementos transversales susceptibles de ser utilizados en la vida diaria y que servirán de soporte, por tanto, para la vida adulta.  En este sentido, son éstos los que deben servir de guía para afrontar la vida con optimismo, confianza y seguridad.

La inteligencia emocional

En estas edades, el aspecto emocional adquiere mayor protagonismo que el racional. Es por ello, que se hace fundamental por parte del docente y/o entrenador de fútbol, ofrecer todos los recursos y herramientas que estén a su alcance para ponerlos al servicio de sus deportistas. Exacto, hablamos de la inteligencia emocional. Todos hemos escuchado hablar en reiteradas ocasiones sobre esta cuestión pero, ¿realmente entrenamos dicho aspecto? ¿somos capaces de observar e identificar la falta de autocontrol, frustración, tristeza, nerviosismo, preocupación en nuestros jugadores/as? ¿realizamos tareas en grupo para que ellos aprendan a identificar y sentir lo que provoca en su organismo? Véase también la importancia de las aptitudes cognitivas en el deporte (pinchar aquí).

El fin de la educación deportiva

Dicho lo cuál, ¿cual es el fin de la educación en el ámbito deportivo? El deporte debe ser utilizado como un medio seguro, sano y socializador, dónde los deportistas aprendan a convivir en grupo, respetar normas, llevar una disciplina en materia de: horarios, asistencia a los entrenamientos, comportamiento, reglas de juegos, así como comunicarse de forma eficaz y asertiva con sus iguales y comprender que el interés colectivo está por encima del individual. Algo tan naturalmente presente en las primeras edades formativas…

En mis años de experiencia como entrenador, y desde mi humilde opinión, los valores y la educación deportiva junto con el desarrollo de las cualidades volitivas, deben estar por encima de cualquier otra prioridad. De no ser así, cuándo muchos de los jugadores/as lleguen a la edad de 10-11 años, siendo en esta edad, en muchas ocasiones, la primera toma de contacto en deportes colectivos, su interacción para adquirir un rol dentro del equipo, se verá amenazado. Me explico: los problemas a los que nos enfrentamos como entrenadores son más significativos de darse este inconveniente, ya que dichos jugadores/as nunca se han visto apremiados a integrar en un mismo concepto; fútbol y todos aquellos elementos o factores que lo hacen necesario para, por un lado, el conocimiento y aprendizaje del fútbol, y por otro, la importancia de un ambiente y entorno propicio para el desarrollo físico, psíquico y social del individuo, que lo acerque a una realidad más cercana del significado del deporte.

Los valores en el deporte

Los valores más importantes que debemos inculcar, son aquellos que no sólo deben formar parte del deporte en particular, sino de la vida en general. Quizás, la tarea más ardua para con los jugadores, está precisamente, en hacerles entender que no se trata simplemente de practicar y aprender un deporte, sino de todos aquellos compañeros que hacen posible la practica del mismo. Por tanto, el ambiente en el que se desarrolle la practica deportiva, es de vital importancia para una convivencia y comunicación eficaz.

Esto nos lleva a reflexionar sobre las siguientes cuestiones: ¿Qué es para mi el deporte? ¿Por qué fútbol? ¿Qué es la amistad? Todas estas preguntas, y muchas otras deben ser susceptibles de reflexión; los entrenadores/as deben dar cuenta de ellas hacia sus deportistas cada cierto tiempo. Es evidente, que la idea inicial que estos tienen del fútbol y/ o deporte colectivo dista en muchas ocasiones, de lo que realmente es. Es por ello, vital, una observación inicial del grupo, así como una pequeña valoración (test), para determinar en que medida el grupo entiende que es el deporte en general y que puede aportarles el fútbol en particular.

Las conductas y los comportamientos de nuestros jugadores, deben ser acordes a los valores que queremos se manifiesten en ellos, empleando los entrenamientos como un medio para alcanzar la adquisición y consolidación de estos. En este artículo (pinchar aquí) pone de manifiesto la importancia de los entrenadores de fútbol para la vida del individuo. Les invito a que le echen un vistazo.

La propuesta metodológica

Los ejercicios deben llevar implícitos objetivos: tácticos, técnicos, físicos y psicológicos. Nuestros jugadores/as deben aprender a afrontar y gestionar situaciones de estrés, ansiedad, frustración, alegría, euforia, optimismo, etcétera, buscando el punto de equilibrio que le permita un rendimiento optimo para la practica deportiva. Este apartado es el que genera mayor productividad deportiva, al referirnos a una buena relación entre tiempo total vs tiempo real de entrenamiento. O lo que es lo mismo, marcar un disciplina deportiva, mostrando, enseñando y repitiendo en el tiempo, aquellas conductas que queremos que aparezcan y que otras deseamos erradicar, contribuyendo a un aprovechamiento sustancial del entrenamiento y a un aprendizaje con signo y significado, al estar el deportista centrado en los objetivos propuestos en las diferentes tareas, así como su utilidad en el juego.

Por último, debemos hacer hincapié en la responsabilidad que entraña fundamentar una educación y formación deportiva en valores y no en emociones. La principal diferencia es que la primera es para toda la vida, es lo que definirá la personalidad de nuestros deportistas cuando alcancen la edad adulta, y les servirá para guiarse en la vida. La segunda, tratará  en momentos puntuales de dirigir sus acciones, con el peligro que esto conlleva. No olvidemos, que los deportistas deben aprender a conocer que sus acciones conllevan consecuencias. O lo que es lo mismo, a través del error se alcance el aprendizaje. O dicho de otra manera, la madurez personal y deportiva.