Valores y fútbol en las etapas de enseñanza-aprendizaje

Los valores en el fútbol, en las primeras etapas de enseñanza-aprendizaje, son la base de la educación deportiva y a su vez, elementos transversales susceptibles de ser utilizados en la vida diaria y que servirán de soporte, por tanto, para la vida adulta.  En este sentido, son éstos los que deben servir de guía para afrontar la vida con optimismo, confianza y seguridad.

La inteligencia emocional

En estas edades, el aspecto emocional adquiere mayor protagonismo que el racional. Es por ello, que se hace fundamental por parte del docente y/o entrenador de fútbol, ofrecer todos los recursos y herramientas que estén a su alcance para ponerlos al servicio de sus deportistas. Exacto, hablamos de la inteligencia emocional. Todos hemos escuchado hablar en reiteradas ocasiones sobre esta cuestión pero, ¿realmente entrenamos dicho aspecto? ¿somos capaces de observar e identificar la falta de autocontrol, frustración, tristeza, nerviosismo, preocupación en nuestros jugadores/as? ¿realizamos tareas en grupo para que ellos aprendan a identificar y sentir lo que provoca en su organismo? Véase también la importancia de las aptitudes cognitivas en el deporte (pinchar aquí).

El fin de la educación deportiva

Dicho lo cuál, ¿cual es el fin de la educación en el ámbito deportivo? El deporte debe ser utilizado como un medio seguro, sano y socializador, dónde los deportistas aprendan a convivir en grupo, respetar normas, llevar una disciplina en materia de: horarios, asistencia a los entrenamientos, comportamiento, reglas de juegos, así como comunicarse de forma eficaz y asertiva con sus iguales y comprender que el interés colectivo está por encima del individual. Algo tan naturalmente presente en las primeras edades formativas…

En mis años de experiencia como entrenador, y desde mi humilde opinión, los valores y la educación deportiva junto con el desarrollo de las cualidades volitivas, deben estar por encima de cualquier otra prioridad. De no ser así, cuándo muchos de los jugadores/as lleguen a la edad de 10-11 años, siendo en esta edad, en muchas ocasiones, la primera toma de contacto en deportes colectivos, su interacción para adquirir un rol dentro del equipo, se verá amenazado. Me explico: los problemas a los que nos enfrentamos como entrenadores son más significativos de darse este inconveniente, ya que dichos jugadores/as nunca se han visto apremiados a integrar en un mismo concepto; fútbol y todos aquellos elementos o factores que lo hacen necesario para, por un lado, el conocimiento y aprendizaje del fútbol, y por otro, la importancia de un ambiente y entorno propicio para el desarrollo físico, psíquico y social del individuo, que lo acerque a una realidad más cercana del significado del deporte.

Los valores en el deporte

Los valores más importantes que debemos inculcar, son aquellos que no sólo deben formar parte del deporte en particular, sino de la vida en general. Quizás, la tarea más ardua para con los jugadores, está precisamente, en hacerles entender que no se trata simplemente de practicar y aprender un deporte, sino de todos aquellos compañeros que hacen posible la practica del mismo. Por tanto, el ambiente en el que se desarrolle la practica deportiva, es de vital importancia para una convivencia y comunicación eficaz.

Esto nos lleva a reflexionar sobre las siguientes cuestiones: ¿Qué es para mi el deporte? ¿Por qué fútbol? ¿Qué es la amistad? Todas estas preguntas, y muchas otras deben ser susceptibles de reflexión; los entrenadores/as deben dar cuenta de ellas hacia sus deportistas cada cierto tiempo. Es evidente, que la idea inicial que estos tienen del fútbol y/ o deporte colectivo dista en muchas ocasiones, de lo que realmente es. Es por ello, vital, una observación inicial del grupo, así como una pequeña valoración (test), para determinar en que medida el grupo entiende que es el deporte en general y que puede aportarles el fútbol en particular.

Las conductas y los comportamientos de nuestros jugadores, deben ser acordes a los valores que queremos se manifiesten en ellos, empleando los entrenamientos como un medio para alcanzar la adquisición y consolidación de estos. En este artículo (pinchar aquí) pone de manifiesto la importancia de los entrenadores de fútbol para la vida del individuo. Les invito a que le echen un vistazo.

La propuesta metodológica

Los ejercicios deben llevar implícitos objetivos: tácticos, técnicos, físicos y psicológicos. Nuestros jugadores/as deben aprender a afrontar y gestionar situaciones de estrés, ansiedad, frustración, alegría, euforia, optimismo, etcétera, buscando el punto de equilibrio que le permita un rendimiento optimo para la practica deportiva. Este apartado es el que genera mayor productividad deportiva, al referirnos a una buena relación entre tiempo total vs tiempo real de entrenamiento. O lo que es lo mismo, marcar un disciplina deportiva, mostrando, enseñando y repitiendo en el tiempo, aquellas conductas que queremos que aparezcan y que otras deseamos erradicar, contribuyendo a un aprovechamiento sustancial del entrenamiento y a un aprendizaje con signo y significado, al estar el deportista centrado en los objetivos propuestos en las diferentes tareas, así como su utilidad en el juego.

Por último, debemos hacer hincapié en la responsabilidad que entraña fundamentar una educación y formación deportiva en valores y no en emociones. La principal diferencia es que la primera es para toda la vida, es lo que definirá la personalidad de nuestros deportistas cuando alcancen la edad adulta, y les servirá para guiarse en la vida. La segunda, tratará  en momentos puntuales de dirigir sus acciones, con el peligro que esto conlleva. No olvidemos, que los deportistas deben aprender a conocer que sus acciones conllevan consecuencias. O lo que es lo mismo, a través del error se alcance el aprendizaje. O dicho de otra manera, la madurez personal y deportiva.

La táctica: ¿Por qué enseñarla en las primeras edades de formación deportiva?

La táctica, en la actualidad, es una parte fundamental e imprescindible para lograr jugar con éxito al fútbol. Podríamos descomponer la táctica en multitud de variables y aspectos. Hemos oído hablar de táctica ofensiva, defensiva, individual, colectiva y en su fase final de aprendizaje, de la táctica dentro de un sistema de juego determinado, con sus puntos fuertes y débiles, pero además, con el plus de identidad que cada entrenador pretende instaurar en sus equipos de fútbol, atendiendo al modelo de juego que pone de manifiesto en sus diferentes entrenamientos, a través de una metodología dónde poder llevarlo a término.

Probablemente, lo más complejo, bajo mi humilde punto de vista, es establecer con criterio y atendiendo a la edad biológica y madurativa de los jugadores, qué aspectos y/o contenidos debemos trabajar en cada una de ellas. Y lo más relevante: cómo trabajarlas; entendiendo que el fin último para con nuestros deportistas, no debería ser otro que el de proveer de las herramientas necesarias, para afrontar con éxito el juego del fútbol.

Dicho de otra manera, ser capaces de que nuestros pupilos, puedan resolver las diferentes acciones técnico-tácticas con la mayor eficacia posible. Todo ello, en un entorno variable, cambiante y de gran incertidumbre, dónde los compañeros, el rival, las propias normas y reglamento del juego, así como la propia percepción del riesgo, las experiencias vividas y el nivel cognitivo-motriz del jugador en el desempeño del juego, entre otras, marcarán el resultado final de las mismas.

Por otro lado, si atendemos a la expresión más simple de la palabra fútbol, podríamos definirla como un deporte de cooperación/oposición, dónde los dos objetivos principales son marcar gol y evitarlo. Si esto es así, sería conveniente que todos nuestros ejercicios, o casi todos, estuvieran enfocados a que el jugador vaya descubriendo mediante los ejercicios propuestos, las diferentes herramientas (táctica) para conseguirlo.

El éxito de cualquier entrenador en las etapas de formación, debería ser contrastar en qué medida se da en los partidos, los conceptos enseñados y practicados durante la semana: número de interceptaciones, entradas, desmarques, contraataques, etc; y que número de acciones han resultado exitosas, del total.

Enseñar, en qué medida puedo fomentar la visión reflexiva del jugador, intentando que el mismo reflexione sobre como puede hacer para mejorar ciertas conductas y cómo resolver aquellos aspectos que no está realizando de manera correcta para que las acciones técnico-tácticas que realiza durante el partido tengan éxito, sería otro de los objetivos que todo entrenador/a tendría que tener en cuenta.

Atendiendo al concepto táctica, esta vez desde un punto de vista enfocado hacia la competición, en etapas cadete, juvenil y senior…nos encontramos cada vez más, sobre todo en la élite del fútbol, a equipos con una gran preparación táctica. Se suele decir, que es más fácil defender que atacar. Quizás el elemento balón, sea uno de los “culpables”. Neutralizar y/o evitar el avance del equipo contrario hacia nuestra portería, es una prioridad superlativa, sobre todo, teniendo en cuenta, el tiempo que cada jugador pasa sin tener el balón en su poder durante los 90 minutos que dura un encuentro.

Reducir los espacios al rival, mantener un buen equilibrio de líneas, la comunicación y concentración, etc; son “fórmulas” más que probadas para contrarrestar cuanto menos, la superioridad técnica y física del rival. El ejemplo más próximo que se me viene a la cabeza, es el Getafe vs FC Barcelona, el Real Sociedad vs Real Madrid. Los equipos buscan desde el orden, la posibilidad de ganar partidos, en acciones de contraataque o mediante acciones combinativas.

Dicho esto, existen muchos autores que hablan sobre diferentes modelos de enseñanza y sobre como trabajar la táctica. En mi Curso, quedan recogidos algunos de ellos. En mi caso, me gustaría mostrarles, una manera de “construir” el conocimiento declarativo (conceptos) y el procedimental (práctica) de nuestros jugadores.

La táctica desde un enfoque cognitivista e interdisciplinar:

  1. Definición del concepto que queremos enseñar ¿Qué es?
  2. Señalar los aspectos más importantes ¿Para qué?
  3. Realizar una pequeña demostración ¿Cómo?
  4. Iniciar la práctica con un juego dónde aparezca el concepto táctico a trabajar ¿Cuándo?
  5. Repetir la definición del concepto haciendo participes a los jugadores. Puedo realizar preguntas “guiadas”, para que ellos las terminen.
  6. Realizar una demostración con ellos. Primeramente mal ejecutada (identificar errores) y seguidamente bien realizada (explicar el por qué)
  7. Aplicación práctica contextualizada mediante partidillos de 3×3, 4×4, modificados o no, donde incido mediante feedback, únicamente sobre el concepto táctico que están trabajando nuestros deportistas.
  8. Al finalizar el entrenamiento, volvemos a recordar los puntos clave y realizar preguntas “guiadas” para identificar si los jugadores van siendo conscientes del significado integral del concepto.
  9. En el vestuario, entregamos unas plantillas (dibujos), simulando la acción táctica. Damos tres opciones para resolverla. Esta misma imagen, la pasamos durante tres días. No desvelamos los resultados. Simplemente, contrastamos que no ha sido casualidad que eligiera la más adecuada y, por otro lado, nos vale para saber si el jugador, ha identificado los puntos fuertes del concepto, así como sus ventajas a la hora de aplicar esta nueva herramienta (concepto).

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Métodos de enseñanza: el espacio de interacción individual y las formas

La interacción entre las formas y el espacio en el fútbol

En el fútbol moderno, como en la vida misma, hemos de buscar nuevos métodos de enseñanza y modelos de aprendizaje para seguir evolucionando y mejorando. Siempre me ha gustado ser diferente a los demás, sentir y percibir diferente a los demás…quizás, el problema de muchas personas, es que tienen miedo a lo desconocido, a lo novedoso y lo más importante, a ser ellos mismos.

En el anterior artículo, hablábamos sobre la gestión del espacio individual de interacción. Éste, esta íntimamente relacionado con las formas que utilizamos en nuestros ejercicios. Normalmente, ubicamos las tareas en rectángulos y cuadrados. Quizás sea por la forma del terreno de juego, o a lo mejor por lo que venimos observando desde que tenemos uso de razón, quién sabe…

Fuera como fuese, hoy os invito a practicar con diversas formas (triángulos, pentágonos, círculos, etc) en nuestras sesiones de entrenamiento. Incluso podéis practicar a introducir en un mismo espacio, otros adicionales.

La pregunta es obligatoria: ¿Es el fútbol un deporte de alta incertidumbre dónde debemos interaccionar en segundos o incluso milésimas para resolver problemas técnico-tácticos? ¿Qué figuras se dan en las diferentes acciones jugadas? ¿Cuál es el posicionamiento idóneo para resolverlas?

El siguiente ejercicio que les voy a proponer, para ejemplificar mejor de lo que estamos hablando, es un ejercicio que me gusta realizar con mis jugadores. Además, hay multitud de variantes y adaptaciones en función del nivel de nuestros equipos. La progresión hacia los partidos modificados es sencilla, lo que nos ahorra tiempo y  por lo tanto, nos permite dar continuidad a nuestras sesiones de entrenamiento.

Planificando nuestro ejercicio

La siguiente tarea, tiene como objetivo táctico ofensivo (principal) la conservación del balón y (secundario) la creación de espacios libres. En este caso, nos vamos a centrar en el aspecto ofensivo, dejando el aspecto defensivo en segundo plano. Hoy toca trabajar el aspecto ofensivo, por tanto el feedback irá encaminado a él.

El ejercicio, consiste en mantener la posesión del balón en los tres espacios delimitados por las líneas amarillas. Antes de pasar a la siguiente zona, lo primero que tendremos que hacer es utilizar a todos los jugadores atacantes. Seguidamente, debemos de realizar un pase, previo desmarque al espacio libre (zona roja) dónde unos de los jugadores, deberá recibir el balón.

***Recordemos que los espacios libres tienen tres premisas: crear, ocupar y aprovechar.

Una vez que se recibe en esa zona, deberá, en la mayor brevedad posible, pasar a la siguiente zona.

Si el equipo atacante es capaz de llevar el balón hasta el otro lado, suma un punto.

Si el equipo defensor consigue recuperar el balón, rápidamente, podrá irse a la zona central para disputar un 3×2. Cuándo los dos jugadores de dentro, recuperan nuevamente el balón, se inicia una nueva acción. Esta vez, desde el lado contrario.

Gráfico (medidas)

Gráfico (disposición de los jugadores)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cómo se puede observar en el gráfico, se pasa de acciones jugadas en formas cuadriláteras a acciones dónde el triángulo es la forma desde la que iniciar una acción técnico-táctica posterior.

En este ejercicio, las variantes y nivel de dificultad (cognitivo-motriz) es múltiple. Podéis adaptarlo a vuestros equipos. Os propongo un par de variantes:

  • A la hora de cambiar de zona, el jugador del equipo atacante (azul), podrá decidir, entrar en la zona intermedia. Esto dará derecho, al jugador defensor de la última zona, a entrar también, pasando a jugar un 3×2. Si hay recuperación por parte del equipo defensor (amarillo), rápidamente, el jugador defensor que quedaba sin participar, podrá hacerlo, realizando su movimiento, siempre hacia zonas laterales del centro. Aquí, habrá ubicadas dos mini-porterías, dónde podrán elegir hacia cual ir, para realizar una transición defensa-ataque e intentar sumar un punto.
  • Obligatorio jugar a dos toques para el equipo atacante (azul)

Por último, las series serán de 6-7´de duración. A la finalizar cada una de ellas, se cambiarán los roles. Los tres defensores pasan a ser atacantes y viceversa.

¡¡Espero que les haya gustado!!  🙂  🙂  🙂  🙂  🙂  🙂

P. D. No dejen de inscribirse al Curso. Los métodos de enseñanza nacen y se desarrollan desde el conocimiento teórico, y posterior puesta en práctica. Lo primoridal es modificar nuestra forma de diseñar y planificar entrenamientos, y dónde el aprendizaje con signo y significado, es la prioridad para formar a deportistas inteligentes.

“Confiar en uno mismo, es la mejor herramienta posible para conseguir todos tus retos.  Sólo debes sentir, que aquello que haces es lo que realmente deseas”.

¿Cómo gestionamos el espacio en nuestros ejercicios? La ley de los 25m²

La gestión del espacio como factor determinante en nuestros entrenamientos

El presente post, trata de ofrecer una herramienta útil a docentes y técnicos deportivos de fútbol. La gestión del espacio efectivo o individual de interacción en nuestras sesiones de entrenamiento, debería convertirse en una de las prioridades en la planificación y diseño de nuestros ejercicios.

El otro aspecto que es de vital relevancia, sea cual sea nuestra tarea, es que los objetivos técnico-tácticos propuestos, se cumplan. Para ello, debemos tener en cuenta, la relación espacio-número de jugadores. Esto significa, que en función de los jugadores que utilizamos en las diferentes tareas, debemos utilizar un espacio determinado por la siguiente regla:

  • La regla para utilizar el espacio adecuado es la siguiente: 25m²/jugador útil en la tarea, o lo que es lo mismo 5x5m de lado.
  • Para ello, vamos a utilizar un ejercicio muy sencillo que todos conocemos. Una posesión de 4×2. ¿Cuál es el jugador útil en este ejercicio? Para nosotros, los jugadores que son determinantes en nuestra tarea, para que los roles se vayan modificando, son los dos defensores. Ni muy fácil, ni muy difícil, para recuperar el balón. La idea es que tengan que desplazarse para que se produzca la interceptación, y haya un componente físico y cognitivo.
  • Por tanto, aplicaremos 25m² para cada uno de ellos. Cómo el resto de jugadores atacantes participa por fuera (no interactúan en el espaco interior, trabajarían como jugadores adicionales o secundarios, por lo tanto, no contabilizamos su espacio efectivo. En este caso, trabajamos la velocidad gestual (si obligamos a dos toques), por ejemplo, y en cierta medida la velocidad en la toma de decisiones (componente cognitivo-motriz).

***Así, el total del espacio para este ejercicio sería de  50m² = 7x7m (forma cuadrada)  o  10m x 5m (forma rectangular).

El siguiente ejemplo, consta de una simple posesión de 5×5+5(C) que actuarán por fuera del espacio delimitado.

  • En esta ocasión los jugadores útiles son los jugadores interiores (5×5), ya que ambos interactúan en las diferentes acciones técnico-tácticas, siendo los jugadores exteriores comodines, los jugadores secundarios, quiénes intervendrán o no, en las diferentes acciones, en función de las toma de decisiones de los jugadores útiles. Además de ser jugadores, que sólo ocupan posiciones exteriores.
  • Si atendemos nuevamente a la regla propuesta anteriormente, el espacio efectivo a utilizar, sería de:
    •  ∼250m² = 16×16 m (forma cuadrada)   o   25×10 m (forma rectangular)

***Si por ejemplo, utilizásemos, 2 (C)  por dentro, entonces, deberíamos ampliar el espacio en 5m²/jugador. Por lo tanto, el espacio efectivo final, sería de 250m² + 50m² = 300m² = 18×18 m.

Este tipo de ejercicios, son más sencillos para poder entender la ley de los 5m². Dicho lo cuál, nuestra prioridad, es tener en cuenta varios aspectos, a fin de que los objetivos técnico-tácticos y psicológicos, se cumplan. Por ello, debemos prestar especial atención al desarrollo del ejercicio y en función del éxito de la tarea, tener la habilidad y/o capacidad de improvisar sobre la “marcha”.

Aquí, podremos modificar: número de jugadores, añadir o quitar comodines, aumentar o disminuir el espacio, limitar o no toques, modificar reglas y/o normas del ejercicio.

Otro aspecto fundamental, radica en la habilidad cognitiva-motriz de nuestros jugadores, así como de las habilidades técnicas. En función de esto, una vez más, debemos improvisar, adaptando cuanto sea necesario para el cumplimiento de nuestros objetivos.

Por supuesto, cuánto más pequeño sea el espacio, menor intensidad (esfuerzo percibido) tendrá la tarea propuesta, y mayor número de contacto físico habrá entre los jugadores.

Quizás, las tareas de mayor intensidad, sean aconsejables utilizarlas en la mitad de la semana, por su gran carga psicológica; un aspecto fundamental, en el diseño de microciclos de entrenamiento.

Quiero decir por tanto, que las medidas mencionadas anteriormente, son aproximadas y no definitivas. En este sentido, debemos mencionar, que para edades comprendidas entre los 6-11 años de edad (aproximadamente), podríamos tomar una referencia mayor, ya que el componente cognitivo, motriz y socioafectivo, está en proceso de desarrollar y experimentar. Sobre todo,, deberíamos tener en cuenta, el tiempo que utilizará el jugador para decidir las diferentes acciones técnico-tácticas. Éste, será mayor si lo comparamos con jugadores más experimentados y con un nivel de pericia superior. La clave, una vez más, es que se consigan los objetivos propuestos.

Espero que les haya gustado. Cualquier duda, pueden dejar un comentario al final de este post.

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Planificación de entrenamientos. ¿cuestión de “pelotas” o de “pizarra”?

Planificación de entrenamientos. El copiar y pegar, se va a acabar.

Si alguna vez has pensado como puedes empezar a diseñar tu propia metodología de entrenamiento, te voy a dar algunos tips, para que la conviertas y la hagas tuya, solo tuya.

Bajo mi punto de vista, nos empeñamos en copiar y pegar ejercicios aislados sobre diferentes conceptos técnico-tácticos, que aparecen en las diferentes RRSS y en todo tipo de documentos que encontramos por internet. Posiblemente, ese ejercicio o incluso ese concepto táctico, no este situado en un orden establecido, ni con un criterio lógico, estructurado y con un fin claro. O sí.

Si estás leyendo esto, probablemente eres de los que tiene por costumbre empezar la casa por el tejado. Por eso, hoy quiero demostrarte, que tú mismo puedes ser el creador de tú propia metodología de entrenamiento.

¿Por dónde empezamos?

En cuanto a nuestra metodología de entrenamiento, lo primero que quiero exponer, es que cada uno vemos el fútbol  a nuestra manera. Precisamente en la variedad y la cantidad está…la TÁCTICA. Ésta, la utilizamos como mejor nos conviene para combatir y para contrarrestar a los equipos contrarios.

Cada uno tenemos nuestro propio sistema de juego (dimensión estática). En él, ubicamos los jugadores de nuestro equipo (nuestras fichas de ajedrez). Cada una de esas fichas, tiene unas características que nos permiten tener una variedad de opciones o recursos técnico-tácticos, con los que poder dar jaque mate al rey (marcar gol).

Estos recursos, son utilizados por nuestros jugadores de diferente manera, en función de sus necesidades y en beneficio de su propio equipo. Por supuesto, con el permiso del contrario, que tiene un papel muy importante en nuestro tablero de ajedrez  😀 .

Por eso, para poder apostar por un sistema de juego, debemos saber primeramente, cuáles son sus ventajas y sus inconvenientes. Es decir, que haya una coherencia entre mi forma de ver el fútbol y los riesgos que estoy dispuesto a asumir en la utilización de dicho sistema, y en que zonas del campo y con qué jugadores (defensas, mediocentros, delanteros).

En segundo lugar, que piezas tengo en mi plantilla para poder utilizarlas, buscando en la medida de lo posible, que sean acordes con las características propias de ese sistema de juego.

En tercer lugar, ¿que identidad le voy a dar a mi equipo? Me gusta más jugar con los alfiles, con los caballos, con las torres, etc; y ¿de que manera voy a mover las fichas para llegar al objetivo final (control en el juego, juego directo, cambios de orientación, paredes, etc)?

Bien, ahora viene la parte más importante que debes plantearte como entrenador/a. ¿Qué aspecto del fútbol te parece más determinante? ¿La fuerza, la táctica, la velocidad, la técnica, una combinación de táctica y velocidad, todas?

A partir de aquí, debes tener en cuenta los días y horas de entrenamiento de las que vas a disponer. Esta parte es muy importante, ya que en función de ella, podrás realizar un tipo de ejercicios u otros, y dedicar mayor o menor tiempo.

Seguidamente, deberías empezar por dividir y  priorizar por macro-contenidos, es decir, que tiempo le vas a dedicar en porcentaje, a la táctica, técnica, preparación física y/o desarrollo motor y psicología. Todo depende, del modelo de enseñanza que plantees.

Una vez que lo tengas claro, podrás introducir el tiempo que vas a dedicar a cada capacidad condicional (fuerza, resistencia, velocidad, etc). Este para mí, es el apartado más importante, ya que ese aspecto, debería aparecer en todos tus ejercicios. Y claro, pensarás…¡¡todo es importante!!

Lo verdaderamente importante, es llegar a diseñar una metodología de entrenamiento, dónde todas las piezas de tú tablero de ajedrez trabajen de una manera conjunta, y dónde todos y cada uno de los ejercicios que propongas, estén contextualizados (tengan que ver con acciones reales de partido), pero con tú toque de “sal y pimienta”.

Construyendo tareas:

Ahora que tienes las cosas un poquito más claras, para seguir desarrollando tú propia metodología de entrenamiento, tendrías que empezar a construir diferentes tareas (unos ejercicios “tipo” para realizar las ABP, o para la mejora de la técnica individual y colectiva, ejercicios de transiciones, etc). Y por supuesto, saber dónde introducir dichas tareas (calentamiento, parte principal, vuelta a la calma), y en que día de la semana (atendiendo a la carga psicológica o física). Todo depende, una vez más, de tú forma de entender la preparación del futbolista y del equipo. En la variedad y cantidad está…el GUSTO.  😮

A partir de aquí, introducir los aspectos tácticos ofensivos y defensivos que quieras trabajar con tú equipo. Utilizar variantes (número de jugadores, espacios, formas, normas y reglas, poner limitaciones, o no, etc); puede ser una magnífica forma de reforzar las ideas de tus jugadores, sin modificar el concepto táctico a trabajar y favoreciendo la mejora del aspecto cognitivo-motriz y atendiendo al principio de progresión.

Recuerda, que lo verdaderamente significativo, es construir acciones reales de juego (contextualizar), priorizando tú manera de ver el fútbol y utilizando ejercicios únicos e irrepetibles.

El objetivo de este tipo de ejercicios es que realmente, tú mismo, entiendas la esencia del mismo. O dicho de otra manera, que cuándo estés diseñando tú metodología de entrenamiento, seas capaz de responder, como si fueses un jugador de tú plantilla, a las preguntas: ¿Qué? ¿Para qué? ¿Cómo? ¿Por qué? de cada concepto y/o ejercicio propuesto.

Otra de las preguntas que deberías hacerte, es si los ejercicios que planteas, sirven verdaderamente para conocer la estructura y lógica interna del fútbol. O lo que es lo mismo, conocer los diferentes conceptos que forman el fútbol y cómo se juega, a este hermoso deporte.

La otra pregunta que deberías plantearte, esta quizás sea cuestión de gustos, es establecer el modelo de enseñanza que deseas aplicar con tus jugadores. Te dejo un enlace, por si pudiera ayudarte a resolver tus dudas:

http://www.redalyc.org/pdf/3457/345741428018.pdf

Si has llegado hasta aquí, es porque lo que has leído, te ha servido para analizar tú manera de enfocar el diseño y planificación de tú metodología de entrenamientos actual.

Es el momento de compartir contigo, una metodología que he desarrollado yo mismo , y que obedece a una serie de características, con las que me siento muy identificado.  Todo en esta vida, debe tener un ¿por qué?

“Metodología de interacción progresiva aplicada a la velocidad”

Posteriormente, podrás ver un pequeño ejemplo de un microciclo de tres días dónde desarrollo los conceptos tácticos de la semana con ejercicios “tipo” para cada día de la semana y cada parte del entrenamiento.

Microciclo (aplicación práctica de la metodología)

Finalmente, quiero compartir contigo, un Power Point que utilizo para cumplimentar mis plantillas de los entrenamientos.

Gráficos

Plantilla de entrenamientos

¡¡Espero que les haya gustado!!  😆